Me he dado cuenta de que todavía no habíamos hablado de la capital española, de modo que me
he puesto a escribir antes de que mis compañeras se dieran cuenta de su ausencia y me robasen el destino ―que no os engañen con sus rostros angelicales, son unas ladronas...ladronas de corazones ¿puedo ser más cutre? No, creo que hoy me he coronado―. Supongo que la mayoría de vosotros habrá visitado la ciudad del oso y el madroño, pero si no habéis ido nunca hasta allí, os recomiendo que dejéis los apuntes ―obviamente todos estáis estudiando y me imagino que mi público estos días será reducido― y os desplacéis hasta allí.
Madrid es una ciudad muy completa que guarda un equilibrio entre el ambiente urbano y tranquilo, gracias al Retiro los madrileños pueden alejarse de su ajetreado ritmo de vida y descansar en un amplio paisaje verde. Sin embargo, si os gusta más el estilo de Chanquete en Verano Azul, os recomiendo que alquiléis una barquita para cruzar el lago aunque cuidado... ¡controlar esos pequeños botes es más difícil de lo que parece! Siguiendo con este ambiente bohemio si eres un apasionado de la cultura, estás en el sitio idóneo ¿Por qué? Porque Madrid es la ciudad con más teatros del país, coge papel y lápiz ―para que fingir…presta atención y haz un “copia y pega”― para apuntarte los nombres que te voy a dar: puedes asistir como público al Teatro Real que ofrece entradas por 5€ a los menores de 25 años, el Lope de Vega, el Coliseum, el Calderón ―para los aficionados al fútbol…no os confundáis, ¡no estoy hablando del estadio!― y muchos otros.En cambio, si sois unos consumistas en potencia y preferís ir de compras, no os habéis
equivocado de sitio. Fashionistas de la moda coged vuestras tarjetas de crédito y dirigíos a la Calle Fuencarral y si por un casual, disponéis de mucho dinero para gastar ―lamentablemente no es mi caso― en la Calle Serrano os tratarán bien. Equipaos con vuestras cámaras porque por las calles anteriores y por Gran Vía, especialmente, pasea el famoseo español.He ido varias veces a Madrid y es difícil elegir una vez para centrarme en alguna anécdota en particular, pero voy a elegir el verano del 2008. Un ejército de 50 jóvenes fuimos a la capital en nuestro itinerario europeo, allí
Para acabar este post, voy a meterme en la piel de una reportera del Pronto o del Hola porque os voy a hablar de la casa de los príncipes. Sí, uno de los aspectos más llamativos de ese viaje es que conocí a los príncipes de Asturias. Me he dado cuenta de que he abierto la caja de Pandora y tendré que enfrentarme a muchas risas estos días, pero eso significará que alguien me ha leído. Fuimos en autobús a su casa donde los alrededores ya eran más grandes que el propio Retiro, y cuando estuvimos dentro bueno…lo que pude ver era similar a un museo: cuadros con el título escrito en una plaquita, lámparas de araña, baúles llenos de oro…vale ahí me he pasado,
lo admito. Después de unas preguntitas y una charla, nos hicimos unas fotos y para casa otra vez. Tranquilos, Sandra esa vez tampoco os defraudó porque ¡como no! Metí la pata en varias ocasiones, cuando entramos para saludar al príncipe, yo llevaba mal la camisa y ya dentro de la sala, los organizadores me hicieron irme al final de la cola para ponerme guapa. Y claro, entré a saludar al principito riéndome en su cara, en la foto literalmente parezco china. Por último, cuando nos tocó hablar, mira que me lo recordaron veces…pero no le trate de usted a la Leti…Como sé que no me van a leer, creo que me puedo extralimitar y llamarla Leti, pero si la semana que viene veis que no actualizo el blog ya sabéis que habrán hecho conmigo…¡llamad a las autoridades! Bueno no, que están confabulados con ellos.-La Estación de Atocha





El verano pasado estuve en Pamplona, nunca había estado en esta ciudad y una amiga me invitó a los Sanfermines. Como es normal, no desaproveché esa invitación y allí que me fui. Cogí un 


